martes, 23 de febrero de 2016

Agosto de 1996
ALGO SOBRE EL TIEMPO Y LAS TRUCHAS*
*Se refiere a la lobina negra de boca grande, comúnmente llamada en Cuba trucha.
La pesca es una importante forma de recreación del cubano hoy día, y aunque la esencia deportiva de esta actividad no siempre es bien interpretada, lo que se traduce en formas y métodos muy diversos de practicarla, es un hecho innegable que la legión de pescadores por placer, crece incesantemente. Un por ciento apreciable del total lo ocupan los que nos dedicamos a la pesca de la trucha, y es específicamente de esta de la que vamos a escribir.
Un tema muy polémico dentro de este mundo lo constituye el del tiempo bueno o malo para pescar truchas. Aun hoy, a varios años de andar con una vara y un carrete en la mano, no me atrevo a definir las condiciones ideales, porque dentro de esta actividad las recetas no funcionan sino en casos específicos. Así, las condiciones que podemos considerar óptimas varían en un amplio rango. Por ejemplo, los que pescan en la presa “Minerva” (VC), consideran ideal un día nublado con brisa moderada y lloviznas a intervalos; pero esos mismos creen que en la presa “Alacranes” (VC) es mejor un día despejado y de sol radiante (ambas están a solo unos 70 km). Hay quienes establecen que el aire debe soplar con intensidad media, sin embargo se obtienen buenos resultados con vientos fuertes, e incluso con calma (así ocurrió en la presa “Palma Sola” (VC) entre agosto y octubre del 93), otros argumentan que los días fríos son los mejores, pero las temperaturas ambientales son muy discutibles también; en días tórridos mucha gente ha hecho fabulosos capturas.
Todo esto nos hace pensar que esta cuestión tiene más aristas de lo que parece a simple vista y no es tan esquemática como muchos quisieran. Tradicionalmente se ha dividido el ambiente en factores como: temperatura, luz, viento, etc., pero nos olvidamos de que el pez está expuesto a todos los factores juntos, y que la influencia de cualquiera de ellos no puede ser aislada de la influencia simultánea de los demás. Si a esto le sumamos que cada lugar, cada presa, cada río, laguna o canal tiene condiciones ambientales específicas particulares, que pueden parecerse mucho a las de otros pero no son exactamente iguales, ya tenemos una idea de por qué es un tema tan escabroso. Pero aun a pesar de tales inconvenientes, es posible establecer ciertas regularidades en el comportamiento ante el alimento (nuestros señuelos) de estos peces, y el tiempo.
A través de años de observaciones de las condiciones meteorológicas y de anotaciones de capturas en distintos lugares, nos hemos dado cuenta de que las ruchas reaccionan ante los cambios de tiempo, modificando su “actitud” al picar en nuestras carnadas (esto es bien conocido de los pescadores experimentados), pero lo interesante es que además esta reacción presenta características comunes a lo largo de distintos acuatorios. Volviendo al ejemplo de las presas “Minerva” y “Alacranes”, las condiciones de tiempo ideales pueden considerarse distintas, en uno y otro caso, pero en ambos un cambio de tiempo ocasiona los mismos efectos sobre nuestras pesquerías (considerando como cambio de tiempo más común en nuestro país la llegada de frentes fríos).
Veamos una situación típica: Durante los días 4 y 5 de marzo del 95 hay buen tiempo en Cuba, los mapas de tiempo en el NTV presentan un anticiclón en el O. Atlántico que es responsable de viento soplando mayormente del este, en la presa “Alacranes” en esos días se han hecho buenas capturas de trucha, hay poco cambio en las temperaturas y pocas precipitaciones. El lunes 6/3/95 el aire sopla del este franco, pero se comienza a ver en el mapa del tiempo de ese día un frente frío que avanza desde el continente, en “Alacranes” las capturas aumentan en relación con los días anteriores, aun cuando parece que todo esta igual. El mapa del 7/3/95 el mapa del tiempo muestra el frente ya sobre la costa del continente, y el sistema de bajas presiones que antecede a este ya avanza sobre el golfo de México, los vientos en Cuba comienzan a girar del este al sudeste, ese día las capturas decaen notablemente (no obstante sigue siendo un día soleado, las temperaturas han variado poco y no ha llovido). El miércoles 8/3/95 ya el frente se aprecia en el golfo de México, por lo que los vientos ya son del sur, ese día las capturas continúan mermando  (día soleado, de temperaturas cálidas, sin lluvia). El jueves 9/3/95 ya el frente frío está sobre Villa Clara y sobre “Alacranes”, los vientos al pasar este girarán y soplarán del norte, la presión atmosférica tiene un cambio, así como la temperatura; ese día las capturas siguen siendo discretas. Los siguientes días se caracterizan por el establecimiento de un anticiclón en el Atlantico que origina aires del noreste fuertes, las temperaturas bajan; las capturas comienzan a aumentar paulatinamente en “Alacranes” según se estabilizan las condiciones meteorológicas.
Tal parece que las truchas “estuvieran al tanto” del mapa del tiempo que se transmite diariamente. Es característico que en vísperas del cambio, haya un intervalo de tiempo (generalmente, antes de que los vientos cambien de dirección) en que pican mejor, que los días anteriores de buen tiempo, y que los posteriores que son de cambio. También es clásico que después de este día de especial captura, pique muy poco y mejore lentamente a medida que el frente se aleje con la consiguiente estabilización del tiempo.
Nos gustaría poder decir que es la dirección del aire el responsable de este fenómeno, o acaso las temperaturas, pero es ingenuo pensar que un elemento único sea el responsable del comportamiento de estos peces, pues como decíamos anteriormente todos los factores básicos actúan simultáneamente. Es más lógico pensar que el frente frío altera la respuesta de las truchas, porque es un fenómeno de cambio brusco de varios elementos (temperatura, viento, presión, precipitaciones, etc.) y podemos especular que el tiempo que tienen los animales para responder es menor, por lo que los ajustes fisiológicos que requieren de un lapso de tiempo más largo para manifestarse no pueden ser hechos, y por lo tanto el animal debe dar una respuesta de otro tipo para adaptarse, anticipándose a la situación crítica que se les avecina (como puede ser no comer, irse a un lugar más profundo, etc.). Sin embargo, hemos hecho hincapié en la dirección de los vientos al ejemplificar, porque es el factor más susceptible de ser notado.
También hay que decir que los frentes fríos no siempre son tan “típicos”, y por ende la respuesta del animal tiene variaciones. El cambio de tiempo puede ser ligero, y en ese caso los días malos se caracterizan no tanto porque las truchas no pican, sino porque pican mal; es decir, cogen el señuelo y lo sueltan rápidamente, o se “desenganchan” casi todas independientemente del tipo de señuelo usado, y a pesar de que nuestra técnica sea impecable. Yo recuerdo haber fallado en Zaza, en diciembre 94 alrededor de 60 truchas en una mañana (me llegó a dar a impresión de que mi anzuelo no tenía punta, y eso que era un noruego Mustad de punta triangular). Si el cambio de tiempo es un cambio que avanza muy rápido, el momento óptimo, el momento malo y la recuperación son todas también muy rápidas. Si hay frentes fríos sucesivos uno tras otro, (pasó a finales de enero 95 y principios de febrero 95), se da el caso de días de capturas espectaculares alternando con días en que prácticamente no se coge nada.
Respecto a la forma en que las truchas “detectan” el cambio de tiempo aun antes de que se manifiesta, la respuesta parece estar en lo que se ha dado en llamar relojes biológicos. Este es un mecanismo que le permite al animal enlazar sus ritmos fisiológicos con los ritmos ambientales, y anticipar cambios. Estos relojes son innatos, funcionan como reflejos incondicionados, no como algo aprendido, sino heredado de los padres. Los científicos no han podido descubrir en qué se basa su funcionamiento, aunque hay una hipótesis que plantea que animales y plantas se sirven de sutiles fluctuaciones en los campos electromagnéticos de la tierra para regular sus ritmos, pero aquí pasa lo mismo que con las teorías acerca de la influencia lunar en las pesquerías: no hay nada comprobado.
Pero volviendo a la pesca, conocer la influencia de los cambios de tiempo en el comportamiento de la trucha, creo que es de vital importancia para todos aquellos profesionales (guías, turoperadores, etc.)  Que trabajan con turismo especializado de pesca, ya que el pronóstico de los días críticos y óptimos puede hacerles pisar terreno seguro, y en consecuencia traer grupos de pesca cuando convenga. Para los que practican la pesca competitiva e incluso para aquellos que van sin grandes pretensiones a pescar, también esto es útil para poder planificar sus salidas, y para decidir (en el caso de los primeros) las estrategias a seguir en una competencia.
Mi consejo para unos y otros es que atiendan regularmente la información meteorológica (incluso pescando los días críticos, 2 orillas contrapuestas de una misma presa ofrecen resultados muy distintos según de donde sople el viento) que aprendan, aunque sea someramente, a interpretar los mapas de tiempo, y sobre todo sean observadores especialmente del viento y su dirección. Y usted amigo neófito, no pesque con aire arremolinado que se pone del oeste, del sur, etc., este es un síntoma malo y generalmente no pica. No pesque con vientos del sur, sudeste o suroeste, son el preámbulo de un futuro cambio y pica poco o no pica. Pero mejor aún, aprenda a prever cual va a ser el día malo y bueno, y entonces podrá controlar sus resultados en mayor medida.
Recuerde que hay otros factores que también pesan ajenos al tiempo, a veces este es bueno, pero el lugar es malo, o nuestros señuelos, o formas de presentación, etc., y en fin los resultados son malos. En la medida en que pueda llegar a saber cuál es la causa exacta de una pesca buena o mala, estará en el camino del éxito como pescador.
Y finalmente, si usted es un pescador que puede escoger sus días de pesca, trate de usar lo que ha leído aquí. Si por el contrario usted es un pescador de cuando pueda ir, y coincide su día libre con el cambio de tiempo… pues ya sabe a quién echarle la culpa para justificarse con su mujer y sus amigos.


              


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