martes, 23 de febrero de 2016


Sta. Clara, 22 de abril de 1996
Estimado Ismael:
En medio de la avalancha de tareas que genera una hija, sobre todo para una pareja que vive sola (la familia de mi mujer y la mía son todos de La Habana), recibir una carta es una grata alegría, en este caso la tuya es para mí motivo de regocijo especial ya que nuestras conversaciones tratan de un tema, la pesca, que es una cosa muy importante en nuestras vidas.
Voy a empezar con lo que puedo informarte acerca de la pesca en los 3 embalses que te interesan. Respecto a la Laguna del Tesoro, desgraciadamente no tengo nada, porque además de ser un centro turístico difícil de reservar, es también difícil por su ubicación geográfica, o por decirlo de otra forma: es difícil la combinación que hay que hacer con el transporte para llegar allá. Mi último viaje a Guamá fue en mayo del 88 y lo que pueda decirte no está actualizado.
 “Alacranes” constituye la presa de Villa Clara que más cantidad de truchas da a lo largo de todo el año. Es lógico que así sea, ya que sus condiciones naturales lo permiten, es una presa extensa pero baja, con dos ríos grandes que la alimentan que siempre fueron buenos por sus poblaciones de truchas: “Sagua la Grande” y “Yabú”, y muchos otros arroyos pequeños. Desde 1991 hasta principios de este año la presa tuvo gran cantidad de hierba acuática (Hidrilla verticilata) que es la misma especie de Hanabanilla y que aquí la gente la llama “Pinillo”. Este año la hierba, no sé por qué, desapareció. Como tú sabes este tipo de vegetación es refugio idóneo para el Bass, aunque cuando se extiende mucho puede ocasionar más trastornos que ventajas. El nivel de la presa se ha mantenido estable, con ligeras fluctuaciones, desde 1991 (por eso la citada hierba pudo afianzarse). Aunque quedan árboles y palmas secas sumergidas, la presa es limpia en general y tanto es así que puedes pescar con el mamporro o lombriz plástica a fondo con el anzuelo por fuera (Carolina style). Aunque la lombriz plástica es la carnada que más produce y el mejor color es el vino (el que dan las violetas gencianas cuando se pasan de color), realmente pica con todo. Yo he tenido buenos resultados con los spinnerbaits, las cucharas giratorias, los rápalas floating y otros tipos de crankbaits, siempre que cumplan la condición de no ser muy grandes, los usados en Ciudad Habana y Pinar del Río sirven. También se cogen truchas con flotadores pequeños e imitaciones de pequeños camarones.
Ahora que no hay hierba dentro del agua, hay orillas que puedes pescarlas a pie durante kilómetros. A mí personalmente lo que no me gusta de “Alacranes” es que la trucha promedio es chiquita (es verdad que este tamaño promedio se elevó los años que hubo hierba, pero ya se nota la tendencia al decrecimiento) y además tampoco me gusta que las truchas grandes se cogen en cualquier lugar, lo mismo en el medio de la presa que con el agua a la cintura, ya que aunque esto parecerá una ventaja, hace difícil poder prever donde están estas. Por eso es que en Alacranes una trucha grande la coge cualquiera, cualquier día y con cualquier tamaño de carnada, lo realmente difícil es repetir la captura. Otra cosa, las de más de 10 libras se pueden contar con los dedos de una mano. Ten en cuenta que la liga profesional de Sta. Clara (que se autodenomina “NBA”) pesca diario en Alacranes por todos sus pesqueros, en cámara y yo conozco a casi todos los pescadores, y creo haber visto este año 2 o 3 truchas de más de 10 libras cogidas por ellos.
En cuanto a la cantidad, como te decía anteriormente, Alacranes es realmente fabulosa. Entre los de la “NBA” cuando cogen menos de 35 truchas en una mañana están “escachados”, este año ha habido gente que ha cogido ciento y tantas en una mañana. En este momento se está promediando a cuarenta y pico de truchas cada pescador (claro, estos son pescadores de todos los días, y esta es una liga que yo la considero una de las 2 mejores de Cuba).

En Alacranes la cámara se persigue, y en los caminos de acceso y pueblos aledaños, la policía para los carros sospechosos para quitar cámaras, patas de rana, pescados y poner multas. La gran extensión de Alacranes y la gran cantidad de gente que pesca aquí dificulta grandemente que se pueda cumplir el decreto 103.

En esta presa existe un coto de pesca de “Horizontes”, el del motel “Los Caneyes” de Sta. Clara, está en el poblado de Rodrigo, a unos 16 km al noreste de Sto. Domingo. Tienen, que yo sepa, 1 o 2 lanchas y 2 o 3 guías, los cuales la mayoría de las veces no tiene buenas capturas en sus pocas expediciones de pesca. Sucede que además de que ellos no son de los mejores pescando, nunca saben dónde están picando las truchas (ya te había dicho que en estas presas llanas la trucha se mueve mucho, y además no hay muchos pesqueros fijos, sino solo zonas buenas).
La trucha de Alacranes es de color claro, debido a que están más expuestas al sol que el común de las truchas de otros embalses, pica a cualquier hora, incluso a mediodía, aunque claro, el amanecer y el atardecer son buenos en todas las presas.
Respecto a “Zaza” debo decirte que también da muchas truchas, pero que es más venática” que “Alacranes”. A diferencia de esta, es una presa más bien profunda, sin llegar a serlo tanto como Hanabanilla u otra presa que esté entre lomas. Le entran cuatro grandes ríos: Zaza, Tuinicú, Yayabo y Cayajaná, además de una cantidad de arroyos y cañadas que hacen imposible contarlos. Es una presa que se ha caracterizado por sus fluctuaciones del nivel de agua, y esto determina en gran medida el comportamiento de la picada; las orillas, debido a esto, se llenan de marabú (weyler, le dicen aquí) cuando baja, y al subir son inaccesibles por lo que hay que pescarla la mayoría de las veces embarcado y en cámara. Hay gran cantidad también de matas, palmas y otros obstáculos acuáticos.
En este momento, Zaza está bajando (parece que el canal magistral que irriga el sur del Jíbaro está abierto) y la manigua verde de las orillas ya salió del agua, quedando las matas secas y los marabús secos en los márgenes, esto unido a que el desove está en su apogeo ahí, hace que haya buenas capturas. Ahora puedes encontrar algunos lugares en donde están concentradas las truchas, y aunque no llega a ser la cantidad como la de Alacranes, sí se cogen muy buenas truchas y alguna que otra trucha grande. El sábado 20 fui por un arroyo que le entra al río Zaza cerca de la Carretera Central y en el grupo (éramos 19) promediamos sobre veinte, el peso promedio de la trucha estaba cerca de las 2 libras y se cogían unas cuantas de 3, 4 y más libras. Todas las cogimos con lombrices medianas y chiquitas (cualquier color)  tirando contra la manigua de la orilla de los arroyos y el río Zaza. Las truchas dan una gran pelea pero vi algunas con unas marcas en la piel que parecen ser una enfermedad o un parásito, no obstante están gordas y fuertes. Zaza es una presa que la pesca se hace cerca de o en los ríos y cursos de agua en general, las llanuras grandes alejadas de cursos de agua son pobres en peces (al menos en truchas) y esto es otra diferencia con Alacranes. Cuando baja, como ahora y cuando el momento en que la gente de “Solo Pesca” hizo aquel foto reportaje, pica bien, y pican buenas truchas incluso algunas grandes, pero cuando sube y se mete en los marabuzales verdes de las orillas, no pica, o al menos pican las chiquitas pero dentro de la manigua y con carnadas chiquitas, este es el momento de las imitaciones de camarones chiquitos (saltones, les dicen aquí) ese fue el caso del Torneo “Solo Pesca” de septiembre, en el que se les perdieron los bass a los pobres gallegos y a sus infortunados guías. Cuando se combinan aguas altas con maniguas, pero maniguas que dejan pescar, o sea, con espacios para tirar y sin hierba podrida se pueden coger también hasta más de 100 truchas en una mañana, otras veces las aguas altas se combinan con vegetación podrida o pudriéndose en grandes extensiones y entonces no pica, o a veces las aguas altas con maniguas intrincadas, y se sienten comiendo debajo del monte, pero no hay quien les llegue, es sorprendente la cantidad de truchas tuertas  (por los fajes en los palos) que se cogen en Zaza. La mejor carnada en la manigua son las imitaciones de “saltones”, en 2do lugar las lombrices plásticas, los flotadores son muy buenos aquí, sobre todo en bordes de ríos, orillas escarpadas hondas para las truchas grandes. Con pequeños crankbaits, cucharas y spinnerbaits  se cogen truchas pero no son tan efectivos, además se traban mucho, porque esta es una presa muy poco limpia.
Existen pesqueros de truchas lejos de las orillas (el puente de hierro sumergido, la antigua fábrica Nela sumergida, etc.) pero yo no los domino porque en cámara no se puede aventurar uno hasta allá (aquí la cámara también se persigue), no obstante los guías del hotel, que son mejores que los de Alacranes, sí los conocen al dedillo.
Bueno, Ismael, te he dicho al menos todo lo que me ha venido a la mente de Zaza y Alacranes, si quieres saber algo en específico, dímelo y ya veremos si puedo contestártelo.
De los cayos te diré que sí, que son muy bonitos, especialmente Sta. María, el del pedraplén, con km de playas vírgenes, en las que dicho sea de paso se pueden coger picúas, pargos y sábalos[i] ya que son playas con comida disponible para estos depredadores.
El pedraplén, aunque es una obra reciente, lo están pescando bastante. La federación de Sta. Clara ha organizado sus últimos eventos marítimos allí, así como la federación provincial. Además los pescadores diarios, que también allá los hay, patrullan las piedras, los puentes, etc., atrás de los pargos, cuberas, picúas, etc. O sea, no imagines el pedraplén aunque tenga su punto de guardafronteras, como una zona de pesca virgen. Para pescar bien debes remontarte a cayo “Herradura” que es el primero que toca el pedraplén u otros posteriores. Son también buenos el puente 9 y algunos otros con buena profundidad y corriente.
Respecto a la situación de la pesca deportiva cubana, creo que estamos en un proceso de pérdida de la ética deportiva, combinado con una falta de acciones de la federación para poner coto a esto. Lo primero es una consecuencia lógica de la situación económica actual, o sea que cualquier premio por exiguo que sea en una competencia, tienta a los pescadores a abandonar consideraciones éticas por tal de lograrlo, además como sabes la licencia deportiva, la estancia en un hotel y todo el disfrute que colateralmente brinda un evento deportivo, son ofertas tentadoras, para hacer trampas con tal de participar en  dichos eventos. Esto yo pienso que está relacionado también con que ahora está proliferando un tipo de pescador que ha surgido al calor de la necesidad de conseguir pescado para comer o vender, muy distinto de aquellos que aprendimos a amar la pesca como deporte y que lo hacemos desde la época en que las truchas que se cogían se regalaban, y muchas veces ni las comíamos. Respecto a lo segundo: La federación debe ser lo suficientemente estricta en velar por el cumplimiento de los reglamentos (los reglamentos también deben ser revisados) y ser responsables de que los jueces en cada competencia sean jueces reales, y no gente que va también a disfrutar de las ventajas de un evento, digamos que a pescar en “Leonero” y no a velar por el buen desenvolvimiento del evento. Bueno, yo tampoco quiero extenderme en este penoso tema.
Respecto a las publicaciones, ojalá tengamos un espacio donde publicar nuestras cosas, llámese Rascacio, Mar y Pesca u otra, dime dónde puedo conseguir la Mar Caribe donde aparezco, y cómo identificarla. Necesito además si fuera posible, me prestaras los negativos de las fotos donde estoy para enviarlos (las fotos, o los negativos) a gente a la que pienso escribir fuera de Cuba.

Ten cuidado con la cámara y el mar, asesórate bien con los lobos de mar que tenemos allá. Salúdame a toda tu gente. En cuanto pueda iré por allá. A Domingo y Adita no los he visto hace rato, de tan complicado que estoy.
Saludos,
            Samuel.



[i] En la carta se da la opinión personal respecto a varias interrogantes del periodista Ismael León.




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